Tarta de limón con leche condensada
Volvemos a la carga con los postres más deliciosos y fáciles de preparar. En esta ocasión te proponemos una sabrosa tarta de limón con leche condensada para poner el toque dulce a tus celebraciones más especiales.

Una receta con la que seguro que repites y que está al alcance de todos nuestros lectores, tanto de expertos como de aficionados a la cocina. ¡Manos a la obra!

¿Qué ingredientes vas a necesitar?

Los ingredientes que vas a necesitar para preparar una tarta para seis personas son los siguientes: 150 gramos de harina; 80 gramos de mantequilla; 50 ml. de agua helada; una pizca de sal al gusto; 250 ml. de leche condensada; ralladura y zumo de dos limones; 8 claras de huevo; y 250 gramos de azúcar.

Tarta de limón con leche condensada
Lo primero será tamizar la harina y mezclar con la sal y la mantequilla en un bol. A continuación tienes que añadir el agua bien fría y amasar. Mientras tanto puedes ir precalentando el horno a 180 ºC.

Prepara la masa y el relleno

Estira la mezcla anterior y amásala con ayuda de un rodillo en una superficie enharinada. Después tendrás que echarla en un molde y pinchar varias veces con un tenedor. Introdúcela en la nevera durante unos 15 minutos y después hornéala a 180ºC unos 12 minutos.

Tarta de limón con leche condensada
El siguiente paso será hacer el relleno. Para ello tienes que batir en un cuenco grande la leche condensada con el zumo y la ralladura de los dos limones. Después añade cuatro claras montadas y repártelo todo sobre la base recién horneada.

Y por último, el merengue

Lo último será el merengue de nuestra tarta. Tan sencillo como montar el resto de las claras a punto de nieve con el azúcar y el zumo del limón, y extender esta mezcla sobre la tarta. Para terminar tienes que introducir de nuevo en el horno a 180ºC durante unos 25 minutos y hasta que la superficie adquiera un color dorado.

Para saber si la tarta está en su punto puedes hacer la prueba del tenedor. Introduce un tenedor en la tarta y si sale limpio quiere decir que tu postre está listo para degustar.